Para quienes padecen enfermedades crónicas (es decir, una afección de salud a largo plazo), la fatiga crónica es extremadamente común. Los términos fatiga y cansancio se han utilizado a menudo de forma intercambiable, pero existe una diferencia.
¿Cuál es la diferencia entre el cansancio y la fatiga?
El cansancio, como todos sabemos, tiende a aparecer tras un día ajetreado o cuando no se ha dormido lo suficiente. La fatiga se experimenta cuando una persona está cansada todos los días, sin alivio tras haber dormido. Alguien con fatiga crónica puede sentirse exhausto tras levantarse de la cama para ducharse. Se siente en todo el cuerpo; un agotamiento total que no desaparece simplemente durmiendo o descansando.
Aunque esto puede resultar frustrante para los amigos y familiares de alguien con fatiga crónica, es importante recordar que esto no significa que sean perezosos y no es su culpa. Es el resultado de que su cuerpo se enfrenta a la lucha diaria de tener una afección de salud a largo plazo. En consecuencia, pueden sufrir un cansancio constante mientras el cuerpo intenta mantenerse lo más sano posible.
Otra dificultad para quienes padecen fatiga crónica es el término denominado "neblina mental": un tipo de disfunción cognitiva en la que la persona no tiene la energía mental para pensar con claridad (como si estuviera "atrapada en una niebla").
Cuando la energía para realizar incluso las tareas diarias más sencillas, como cocinar, limpiar, bañarse o cepillarse los dientes, es limitada, las personas con fatiga crónica pueden tener verdaderas dificultades para seguir el ritmo de todo. Esto puede afectar a su salud mental, haciéndoles sentir ansiedad, soledad y culpa.
12 formas de ayudar a alguien con fatiga crónica
Existen diversas cosas que se pueden hacer para apoyar a quienes padecen fatiga crónica, no solo ayudándoles con las tareas cotidianas, sino también con su bienestar emocional:
- Sea comprensivo: Es importante no juzgarles, ya que no están siendo "perezosos", es solo que su cuerpo no es capaz de funcionar a pleno rendimiento en ese momento particular.
- Tenga paciencia con ellos: Es la afección la que lo causa y no es su culpa.
- Permítales descansar y dormir cuando lo necesiten: Además de dejarles estar solos cuando sea necesario, también necesitan tiempo de inactividad sin sentirse culpables.
- Siga incluyéndolos en eventos sociales: Vaya a su casa, ofrézcase a llevarlos en coche, ya que el transporte público puede resultar agotador, y sea flexible con los planes.
- No se enfade con ellos por cancelar planes: Esto significa: nada de chantajes emocionales.
- Permítales recargar energías: Tenga en cuenta que pueden tardar un tiempo en recuperar su energía, especialmente después de un día ajetreado o un evento social. Mientras que otros pueden dormir bien una noche y estar listos al día siguiente, a ellos a menudo les lleva mucho más tiempo sentirse totalmente revitalizados.
- No les diga que "solo necesitan dormir más": Como se ha mencionado anteriormente, el sueño por sí solo no es la respuesta. Tampoco ayuda que les digan que parecen cansados o que hagan bromas sobre estar agotados.
- Cocine o pida comida para ellos: Tener la energía incluso para cocinar algo sencillo puede ser demasiado. También recuérdeles que necesitan comer para ayudar a mantener sus niveles de energía, ya que pueden olvidarlo de vez en cuando.
- Ayude en las tareas del hogar: Tener una casa desordenada o caótica puede causar estrés y ansiedad, por lo que ayudar con las tareas cotidianas como fregar los platos, limpiar o hacer la colada puede marcar una gran diferencia.
- Vaya a comprar comida por o con ellos: Simplemente acompañar a alguien puede ayudarle y apoyarle mucho; además, puede hacer que sea menos estresante para ellos. Si no tienen energía para ir a las tiendas pero necesitan productos esenciales, su ayuda significará mucho.
- Cómpreles ropa cómoda, mantas y almohadillas térmicas: Aparte de ser reconfortantes, ¡les encantarán como regalo! Sin duda lo agradecerán.
- Pase tiempo con ellos: Desde ver películas y charlar hasta simplemente estar con ellos. Reafírmeles que sigue preocupándose por ellos y que les quiere. Asegúrese de que sepan que no son una carga.
Las necesidades de cada persona son diferentes, por lo que la comunicación es importante. Siempre que sepan que cuentan con su comprensión y apoyo, eso marcará una gran diferencia; es muy fácil sentirse como una carga o una molestia, ¡así que es bueno asegurarles que no lo son!
Cuando se trata de apoyar a alguien con fatiga crónica, a menudo son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.
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Este artículo fue escrito por Charlotte Twinley.